Arelser a los lectores
Arelser se complementa en lo suscitado, en las múltiples posibilidades que la vida entreteje y nos deja observar detrás de las tablas en algunas ocasiones, como protagonistas fluctuantes en otras y como víctimas o cómplices de todas las historias que se expresan en esta obra, todas ellas producto de la intrigante manera en que proceden los eventos. Entrego esta mezcla de varios años como un boleto más que como un soneto, un boleto a una complicación que espero no parezca innecesaria, sino más bien una oportunidad de transformar en verso aquello que nos acelera las pulsaciones, que nos infunde placer o nos lastima severamente, este autor ya maneja esos conceptos y los comparte con ustedes que por alguna razón han decidido leer este blog, curiosear en las indagaciones de una mente bombardeada y un corazón erguido.
No esperaré más que una simbiosis del lector con esta obra, podré partir de este mundo en anonimato, pero esto es parte de mi legado, un Arelser vivido, un Arelser sentido, un Arelser que llego solo, imponiéndose en los estratos de mi proceder.
Gracias a la musa que incitó mi mano a realizarlo, que llegó sin anunciamiento, que se marcha por mutuo acuerdo. A ella, cuya ausencia solo se compara a la vastedad de su presencia y su reciente partida.
Espero esto algún día se transforme en libro, en tinta y papel, gracias a cada una de las personas que ha de leer este material que con gusto comparto, una última frontera entre lo intangible y lo ilusorio, una trinchera en la que no se debe voltear a ver, una distancia incierta, un orgasmo de estrellas, la nomenclatura de mi deseo.
Ahí radica lo hermoso de esta vida, en la falta de certeza, de lo contrario sería un juego simple, con unas pocas posibles soluciones, y unas menos posibles emociones.
No esperaré más que una simbiosis del lector con esta obra, podré partir de este mundo en anonimato, pero esto es parte de mi legado, un Arelser vivido, un Arelser sentido, un Arelser que llego solo, imponiéndose en los estratos de mi proceder.
Gracias a la musa que incitó mi mano a realizarlo, que llegó sin anunciamiento, que se marcha por mutuo acuerdo. A ella, cuya ausencia solo se compara a la vastedad de su presencia y su reciente partida.
Espero esto algún día se transforme en libro, en tinta y papel, gracias a cada una de las personas que ha de leer este material que con gusto comparto, una última frontera entre lo intangible y lo ilusorio, una trinchera en la que no se debe voltear a ver, una distancia incierta, un orgasmo de estrellas, la nomenclatura de mi deseo.
Ahí radica lo hermoso de esta vida, en la falta de certeza, de lo contrario sería un juego simple, con unas pocas posibles soluciones, y unas menos posibles emociones.
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